ZUREKIN SAREAN

 

FORMACIÓN INTERNA

 

 

 

 

MÓDULO IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

 

 

 

Idoia Eizmendi Aldasoro

19 y 20 Septiembre 2002


Curso de formación de Igualdad

 

 

 

 

Bloque

 

Ø     Introducción: la Igualdad de Oportunidades dentro de un proyecto Equal

Ø     Sistema sexo-género

Ø     El lenguaje como elemento para la construcción de la realidad

 

 

Bloque 2 

 

Ø     Políticas de Igualdad de Oportunidades

Ø     Qué significa incorporar el enfoque de género en el diseño, puesta en marcha y evaluación de un proyecto Equal.

Ø     Ejercicio práctico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción:

 

La Igualdad de Oportunidades dentro de un proyecto Equal

 

Como comienzo de este curso de formación quiero hacer una pequeña introducción sobre cual es el sentido de incluir la igualdad de oportunidades en este y otros proyectos Equal aun cuando no formen parte del eje 4, eje específico destinado a la igualdad entre mujeres y hombres.

Como sabéis los proyectos Equal se dividen en cuatro ejes dependiendo del tema en el que quieran incidir:

-         Capacidad de inserción laboral

-         Fomentar el espíritu de empresa

-         Adaptabilidad

-         Igualdad de oportunidades.

 

Sin embargo, independientemente del área prioritaria en que se inscriba el proyecto, la forma de tomar en consideración el principio de igualdad de oportunidades, es uno de los criterios clave para la selección de proyectos en la Iniciativa Comunitaria Equal. La igualdad de oportunidades no tiene el mismo carácter que los demás temas, por un lado forma un eje propio, pero por otro lado, es considerado transversal, recorre transversalmente las otras áreas, es decir, en todos los proyectos debe constar el conjunto de medidas destinadas a la eliminación de las desigualdades entre hombres y mujeres.

Todos los proyectos han de aplicar lo que se llama el mainstreaming o transversalidad de género ¿qué significa esto? Que deben

 

-         Planificar las distintas líneas de actuación partiendo de las diferentes necesidades y situaciones de mujeres y hombres en cada una de las fases de los proyectos.

-         Prever y evaluar el impacto sobre las mujeres y los hombres en cada actuación, medida o proyecto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sistema sexo-género

 

El término sistema sexo-género surge en los años 70 en los Estudios de la Mujer (Women’s Studies), que comenzaron a desarrollarse en las universidades anglosajonas en esa década. Mediante este concepto lograron explicar algo que hasta entonces no se podía definir, y es que las personas nacemos con un sexo determinado – hecho completamente natural – pero que por el hecho de pertenecer a un sexo o a otro se nos asigna una serie de características y atributos que constituyen lo que llamamos género. Este género no es natural, sino una construcción cultural y social, que condiciona la educación y el trato que recibimos desde el instante en que somos niña o niño.

El sexo lo constituyen las diferencias biológicas que tenemos hombres y mujeres, y el género lo constituyen la serie de diferencias culturales y sociales que se nos atribuyen a hombres y mujeres.

El sistema sexo-género es una categoría de análisis, es una herramienta para el estudio de las relaciones sociales.

 

SEXO

DETERMINADO BIOLOGICAMENTE

INMODOFICABLE

ESTABLECEDIFERENCIAS FÍSICAS Y FISIOLÓGICAS

HOMBRE/MUJER

 

 

GENERO

DETERMINADO SOCIALMENTE

MODIFICABLE

ASIGNA DIFERENCIAS PSICOLÓGICAS Y DE COMPORTAMIENTO

MASCULINO/FEMENINO

 

 

Mediante el sistema sexo-género se asignan las expectativas, los roles, capacidades, las funciones sociales, valores, las pautas de comportamiento que se consideran adecuadas a un sexo y a otro, y se configura la identidad personal e identidad social.

 

A través de las investigaciones sobre el género se ha demostrado que es variable en las distintas culturas y a lo largo del tiempo, se ha visto que las expectativas y normas de comportamiento para un sexo u otro en una misma sociedad cambian a través de la historia. Al ser una construcción social, el género es  modificable, esto es de vital importancia ya que rompe con el intento de explicar la subordinación de las mujeres o el relegar a estas al espacio doméstico por la vía de la naturalización, “las mujeres cuidan a las criaturas porque están naturalmente mejor dotadas para ello”, estereotipo aún bastante vigente en la actualidad. Los estudios sobre el género nos enseñan que esto no es así, sino que es  la socialización en el sistema sexo-género la que hace que se considere a las mujeres más “aptas” para cierto tipo de tareas.

 

 

 

 

 

 

 

MASCULINO                                   FEMENINO

 

Independencia                         Dependencia

Estabilidad emocional              Inestabilidad emocional

Dinamismo                                          Pasividad

Agresividad                                         Afectividad

Capacidad lógica                                 Intuición

Racionalidad                                       Emocionalidad

Valentía                                               Miedo

Fuerza                                     Debilidad

Objetividad                                         Subjetividad

Cultura                                    Naturaleza

Espacio público                                   Espacio privado

 

 

No solo se establece una diferenciación clara de lo femenino y lo masculino sino que se jerarquiza dotando a aquellas características asociadas con lo masculino de un mayor valor social. También se produce el mismo proceso a la inversa, el control de los saberes tradicionales femeninos ha pasado a lo largo de la historia a la especialización en manos masculinas : medicalización de la ginecología, peluqueros, modistos, cocineros, etc. Y en este paso de manos femeninas a masculinas  se les ha concedido un prestigio y un reconocimiento.

 

La consideración a lo largo de la historia de que las mujeres eran inferiores a los hombres porque la naturaleza las había dotado de menores capacidades intelectuales ha constituido un factor primordial en la perpetuación de la desigualdad y la discriminación de las mujeres. Ahí tenemos la obra de los “intelectuales” de varios siglos intentando demostrar científicamente la inferioridad de las mujeres. Como resultado, hemos sido desposeídas de los derechos más básicos a lo largo de los siglos, derechos como el del voto o el acceso a la universidad han sido una conquista muy reciente en muchos países (mediados del siglo XX), en otros ni siquiera han sido alcanzados o se han perdido.

 

Todos estos valores diferenciados constituyen los estereotipos, que son clichés que adjudican una serie de características a todo un colectivo. Los estereotipos no son necesariamente un reflejo de la realidad social, a menudo están  totalmente obsoletos, y no los defenderíamos racionalmente, sin embargo, el nivel de arraigo e interiorización que tenemos de ellos es enorme.

Todos estos estereotipos de género que se trasmiten desde la infancia no hacen sino contribuir a la desigualdad entre los sexos. La función de los estereotipos es reforzar una ideología, en este caso la ideología patriarcal, la ideología que refuerza la subordinación de las mujeres a los hombres.

 

El mecanismo de transmisión de todos estos valores diferenciados y jerarquizados es la socialización, es decir el proceso  por el que la persona aprende, interioriza e integra los valores y  comportamientos del medio en el que vive.

La socialización de género es el aprendizaje mediante el cual mujeres y hombres integran cual es el modelo de mujer y hombre “adecuados” a esta sociedad.

 

 

 

A través de la socialización adquirimos y aprendemos valores, actitudes y comportamientos, que tienen su reflejo en todos lo ámbitos en que nos movemos: relaciones familiares, relaciones sociales, ámbito laboral, ocio y tiempo libre.

 

 

 

 

 

 

Agentes de socialización

 

Algunos de los principales agentes de socialización son la familia, los medios de comunicación, el círculo de amistades, la escuela y el lenguaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Lenguaje

 

Uno de los agentes de socialización y de transmisión de los estereotipos de género es el lenguaje. El lenguaje, al igual que el género, es una construcción social que además de reflejar la desvalorización de lo femenino, contribuye a reforzarla.

El lenguaje es el vehículo de información, de transmisión de conocimientos, principal mecanismo de comunicación y vehículo del pensamiento.

El lenguaje es un instrumento que te permite definir las ideas y lo que te rodea.

Para Wittgenstein (1921) los límites del lenguaje son los límites del pensamiento; eso significa que el sistema lingüístico condiciona de alguna manera la mentalidad colectiva y la conducta individual y social. Pensar en otro idioma es pensar diferente.

A través del lenguaje nombramos la realidad, la interpretamos y la creamos simbólicamente cuando hacemos abstracciones.

El lenguaje juega un papel muy importante en la construcción del imaginario social y en la modelación de la personalidad.

 

Nos enseñaron que la lengua es neutra, y el masculino sirve para el genérico y universal. Si decimos la evolución del hombre, debemos suponer que también se refiere a nosotras las mujeres.

Hemos seguido estos criterios socialmente aceptados sin darnos mucha cuenta de sus consecuencias, sin pensar lo discriminatorio que resulta  incluir a la mujer dentro del genérico masculino, porque la hace desaparecer, la invisibiliza.

 

En filosofía sólo lo que se nombra es/existe, por eso, la utilización del masculino como genérico, no nombrar a las mujeres, la falta de referencia de estas lleva a su inexistencia, a no ser, a la invisivilización.

La importancia de nombrar una realidad podemos verla a través de un ejemplo relacionado con el feminismo. El acoso sexual y la doble jornada son situaciones que vienen de lejos, sin embargo, nadie las ha tomado en cuenta hasta que se les ha dado nombre, el propio hecho de designar estas realidades con un concepto ha hecho que  salgan a la luz, y sean analizadas. Lo mismo está ocurriendo con el mobbing (acoso en el trabajo).

 

Al utilizar el masculino como universal se le está otorgando al hombre categoría de sujeto social, a la vez que se niega la existencia a las mujeres. El género masculino es el referente, y el femenino se diluye en él.

En esta sociedad las normas de uso del género gramatical no tienen en cuenta la existencia autónoma de  las mujeres. La relación entre los dos géneros gramaticales no es de autonomía sino de derivación. El femenino se forma a través del masculino, que tiene existencia propia.

 

Anécdota recogida por Victoria Sau:

-Señora maestra, ¿cómo se forma el femenino?.

-Partiendo del masculino, la “o” final se sustituye por una “a”.

-Señora maestra, ¿y el masculino cómo se forma?

-El  masculino no se forma, existe

 

Vemos que se produce una sobrevaloración de lo masculino. En las escuelas los niños se saben nombrados (¡niños al recreo!). Las niñas, sin embargo, son las eternas ausentes, no tienen modelos de referencia con los que identificarse a través del lenguaje.

El lenguaje es un sistema dinámico, no es algo estático, tanto las reglas gramaticales como su uso  son susceptibles de cambio. Una lengua que no evoluciona  está muerta, y se dejará de usar si no es por su capacidad de adaptarse a las necesidades de los grupos sociales que la hablan (neologismos, préstamos entre idiomas, palabras en desuso...).

El lenguaje está vivo, es dinámico, cambiable, adaptable. En el caso de la designación de profesiones, algunas solo se han utilizado en masculino porque tradicionalmente han sido puestos ocupados por hombres, sin embargo el lenguaje tendrá que adaptarse a esta realidad que ha cambiado, de la misma forma que se han aceptado formas como enfermero o modisto.

El lenguaje es un instrumento importante que puede utilizarse a nuestro favor, y en el caso que nos ocupa,  puede ayudar a cambiar la situación de subordinación que viven las mujeres.

Tanto desde los grupos feministas como desde las diferentes instituciones locales, estatales y comunitarias se llama a la reflexión para descubrir cómo el sistema lingüístico que utilizamos contribuye a  la discriminación sexual , para así poder neutralizarlo y hacerle frente. A través de los diferentes estudios y propuestas de uso se intenta detectar las diferentes formas de sexismo y ver cómo se puede dar al lenguaje un uso no sexista e igualitario.

 

Usos del lenguaje

 

A través del uso que hacemos del lenguaje se produce:

 

Ocultamiento de las mujeres:

-         Androcentrismo:

. masculino genérico

•Desvalorización de lo femenino:

-         sexismo:

. pares duales

. vacíos léxicos

 

 

Androcentrismo

 

Se refiere a considerar a los hombres como el centro y la medida de las cosas. Es una manera de mirar el mundo, una cosmovisión, en la que el varón es el referente a partir del cual existe la mujer, como ser dependiente y subordinado.

 

- Mikel y su mujer vinieron a cenar

- Esta carta es para los Señores de Etxeberria.

- Mueren un arrantzale y su hija tras hundirse su barco frente a Getaria. Otros dos hijos fueron rescatados en situación crítica por unos pescadores

-         Concede más valor al testimonio de la mujer de Roldán que al de la esposa de Vera.

 

Además de ligadas a un hombre (androcentrismo) las mujeres a menudo aparecen sin  apellido ni referencias a su profesión:

 - El director de cine Julián Schnabel y su mujer Olatz...  (ella es la guionista del film al que hacen referencia)

- Abrahan Olano y su esposa Karmele (ella es la manager del ciclista)

 

Masculino genérico

 

Es una consecuencia del androcentrismo.

El género gramatical masculino se utiliza, por un lado, para el masculino, es decir, como específico y por otro, como genérico.

Mediante la utilización del génerico masculino ofrecemos una realidad fragmentada y desdibujada. Pero es que, además, este uso ambiguo del masculino con dos funciones diferenciadas puede dar lugar a confusiones y a una mala comunicación de la información que queremos transmitir. Cuando lees atentamente un texto a menudo no sabes si realmente incluye también a las mujeres o no.

Nombrar también a las mujeres da mayor precisión a aquello que queremos comunicar.

Con la utilización del masculino genérico se oculta la presencia de las mujeres incluso en los casos en que ellas sean las principales protagonistas de una noticia. La participación de un solo hombre en cualquier actividad se considera suficiente para incluir a ese hombre y ese grupo de mujeres en un masculino que no refleja la realidad, sino que nos aleja de ella.

 

            - En el siguiente comentario se oculta la participación de las mujeres que vinieron a luchar y solidarizarse con la república.“Los brigadistas internacionales eran hombres de los que hay que destacar su generosidad y dedicación. Pero estos solidarios, no fueron los primeros hombres en venir al estado español”.

- Hace escasos meses se conocía una noticia que saltó a los medios de comunicación, que en campos de personas refugiadas en Africa se habían encontrado pruebas de una amplia explotación sexual de menores a cambio de comida. En varios periódicos el titular decía “Denuncian la explotación sexual de niños en campos de refugiados”. Más adelante informaban de que la mayoría de las víctimas eran  niñas menores de 18 años. El titular no sólo no es fiel a la realidad sino que oculta un hecho importante, que estos abusos se enmarcan una vez más dentro de la violencia que sufren las mujeres por parte de muchos hombres.

- Observemos esta otra noticia :“Siete rumanos con dos bebés se saltan dos controles de la Ertzaintza tras robar en Cantabria”. Si continuamos leyendo, el subtítulo añade, “Los agentes dispararon al aire cuando el coche en el que viajaban dos hombres, cinco mujeres y dos niños trató de arrollarles en Sopuerta”. Desde el punto de vista gramatical, la formulación del titular es correcta, sin embargo, en la representación mental de la escena que hacemos al leer la noticia la mayoría de la gente vería siete rumanos hombres, a pesar de que la realidad era muy diferente.

- El 75% de los españoles aceptaría  un hijo homosexual, según un estudio. El titular es muy poco exhaustivo. ¿Se refiere a los varones? ¿Aceptarían una hija lesbiana?.

 

- Veamos que ocurre cuando sí se nombra la realidad de mujeres y hombres:

(...) serían el blanco principal de las iras de los y las jóvenes rebeldes durante la insurreción de 1976”. La escritora Ellen Kuzwayo hace una mención expresa de las mujeres, dato muy importante, ya que por nuestro desconocimiento de la realidad de Argelia en esa época y a las informaciones que se nos dan sobre el mundo islámico probablemente habríamos hecho una representación mental de jóvenes rebeldes en la que solo entrarían los hombres.

 

Sexismo

 

Es la asignación de valores, capacidades y roles diferentes a hombres y mujeres en función de su sexo.

Se produce cuando se atribuye a mujeres y hombres una serie de características partiendo de estereotipos sexuales de comportamiento o carácter que aún están vigentes en nuestra sociedad.

Los casos más habituales consisten en referirse a las mujeres aludiendo a cualidades estéticas, y a los hombres refiriéndose a cualidades relacionadas con la fuerza o con lo intelectual. Existen infinidad de refranes sexistas. También en los medios de comunicación encontramos muchísimos ejemplos.

 - La mujer con “las más bellas piernas del gobierno” irrumpe en un mundo de   hombres

- La espectacular actriz...

-         La recauchutada actriz...

 

Otra forma habitual es la de equiparar a la mujer con la infancia, dando por sentado que tienen cualidades semejantes, entre otras la debilidad, que le lleva a la necesidad de ser protegida.

- Las mujeres y los niños primero.

- Mataron a 200 personas, entre ellas 70 mujeres y niños.

 

Pares duales o duales aparentes

 

Forma relacionada con el sexismo. La misma palabra en masculino o femenino adquiere distinto significado o matiz, habitualmente la acepción femenina  corresponde a una cualidad considerada negativa, a un grado de subordinación respecto al hombre o contiene un matiz sexual.

- Parienta, fulana, manceba, mujer pública, golfa, zorra, alcaldesa, concejala, una cualquiera.

 

Vacíos léxicos

 

Forma de sexismo. Una palabra que solo puede utilizarse aplicada a uno se los sexos. No tiene su correspondiente en el otro género. Aplicado al masculino tiene un valor positivo, aplicado al femenino es algo desvalorizado o negativo.

- Arpía, caballerosidad, marisabidilla, ninfomanía, misoginia .

 

 

 

 Tanto el sexismo como el androcentrismo están muy extendidos en el uso del lenguaje. Se ha discutido bastante sobre si un idioma puede o no ser sexista, pero independientemente de esa discusión lo importante es que disponemos de mecanismos suficientes para expresar lo que queramos sin para ello tener que transmitir mensajes sexistas o androcéntricos. Por ello lo realmente importante es el uso que hacemos del lenguaje.

El lenguaje, pues, nos dota de unos mecanismos, nos ofrece amplias posibilidades entre las que escoger a la hora de expresar aquello que queremos contar. De nuestra propia sensibilidad depende el que vayamos eligiendo unas u otras formas, aunque lógicamente el androcentrismo y el sexismo lo tenemos tan interiorizado que esos cambios difícilmente vamos a darlos de un día para otro, pero es importante empezar a ser conscientes de ello y tomar una posición al respecto.

Las diferentes recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje que han publicado desde distintos organismos (institutos de la mujer principalmente) han suscitado algunas voces en contra, voces en su mayoría de insignes hombres de letras, alguno de los cuales, incluso, parece haber convertido este tema en uno de sus principales campos de batalla. Es cuando menos curioso que sean precisamente escritores algunos de los mayores detractores de estas propuestas. Quienes se dedican al oficio de escribir saben de la importancia de cada palabra que se elige o se desecha, saben que unas palabras sugieren otras, evocan imágenes, otras en cambio son muy concisas y tienen un significado más cerrado. Saben que el  hecho de que las mujeres seamos o no nombradas no es en absoluto irrelevante. Sin embargo, se aferran a la supuesta universalidad del genérico masculino y a la defensa de las normas gramaticales, cuando es precisamente la literatura el espacio que permite el juego,  la subversión a las normas de la escritura, el lugar que permite reinventar un lenguaje.

También hay  personas concienciadas respecto a la necesidad de utilizar un lenguaje no discriminatorio ni excluyente que se quejan de la dificultad que esto conlleva, de que cuando estás hablando tienes que tener pensar dos veces antes de decir algo. 

Para conseguir la normalización de un lenguaje no sexista hay que empezar por sensibilizar a la sociedad, ofrecer herramientas que ayuden a detectar los usos sexistas, androcéntricos y estereotipados y ofrecer alternativas de uso.  La utilización de un lenguaje no sexista no es algo que puede hacerse de un día para otro para así cumplir con lo “políticamente correcto”, se trata de un proceso en el que reflexionar sobre la necesidad de un cambio profundo, ir adquiriendo herramientas e  interiorizarlo poco a poco a través de la práctica. Un cambio de un día para otro creo que está destinado al fracaso, no dejará de ser una moda pasajera.

El lenguaje puede ser un instrumento para el cambio, pero no puede ser el único, paralelamente hay que transformar las relaciones sociales entre mujeres y hombres, hacer un cambio estructural y que ese cambio se refleje en el lenguaje.

Los medios de comunicación juegan un papel importante en la hora de plantearnos la extensión y normalización de un uso del lenguaje no sexista. También el papel de las academias de la lengua es fundamental, de momento no parece que se les pueda convencer en cuanto al uso del masculino como genérico, sin embargo, bien cabe exigirles la revisión de los contenidos misóginos y androcéntricos del diccionario.

            No voy a entrar a valorar lo que cada cual debería hacer en su vida privada, pero desde los organismos públicos, el trabajo en la administración y desde un proyecto como Zurekin Sarean se debería adquirir un compromiso serio con un lenguaje no excluyente ni discriminatorio. 

 

 

 

 

 


Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres

 

La desaparición de todos los factores discriminatorios en las constituciones de los países llamados democráticos (igualdad formal) no ha sido suficiente para eliminar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres  en los diferentes ámbitos de la sociedad. La realidad nos ha enseñado que la situación de desventaja la que se encuentran las mujeres y los estereotipos arraigados en la sociedad no pueden eliminarse únicamente por la vía del derecho, es decir, anulando las discriminaciones por ley. Se ha conseguido la igualdad formal pero no la igualdad real.

Las Políticas de Igualdad de Oportunidades son políticas que sirven para corregir o compensar las situaciones de desigualdad y discriminación, pretenden contrarrestar en la práctica los efectos de la socialización de género y garantizar un modelo social igualitario. Mediante estas políticas se pretende llegar a una igualdad de resultados. Existen diferentes ámbitos de actuación desde lo mundial hasta lo local, y en cada uno existen organismos dedicados a llevar adelante las políticas de igualdad de oportunidades.

Antes de ver las herramientas en que se apoyan  las políticas de igualdad vamos a definir lo que se entiende por discriminación y distinguir las formas en que se manifiesta hacia las mujeres y otros colectivos sociales.

 

Discriminación

 

Hablamos de discriminación en todos aquellos casos en que una persona es tratada de forma diferente por su pertenencia a un grupo concreto o por tener un rasgo común diferenciador y no sobre la base de su aptitud o capacidad individual.

Adopta dos tipos fundamentalmente:

 

Discriminación directa consiste en tratar de forma desigual a una persona por la pertenencia a un grupo determinado, en este caso en función del sexo . Está expresamente prohibida por el ordenamiento jurídico. Es la más fácil de detectar..

Por ejemplo, se produce cuando se reservan puestos de trabajo para uno de los sexos, cuando se establecen diferencias salariales entre mujeres y hombres que realizan un mismo tipo de trabajo o que siendo diferente tiene el mismo valor, despido a una trabajadora embarazada...

 

Discriminación indirecta es un tratamiento formalmente neutro que resulta desfavorable para un colectivo o sector social, y además carece de una causa suficiente, objetiva, razonable y justificada.

Es más difícil de detectar, ya que solo puede medirse por sus efectos.

Un ejemplo: utilizar la antigüedad como criterio para la  puntuación o  para la promoción es discriminatorio porque las mujeres se han incorporado más tarde al mundo laboral, muchas lo han abandonado durante el periodo de maternidad y crianza y se han incorporado después, las mujeres son contratadas más habitualmente de forma eventual.

 

 

 

 

 

 

Mecanismos indirectos de discriminación:

 

 

Para poder hacer frente tanto a las discriminaciones directas como indirectas las políticas de igualdad de oportunidades disponen de dos herramientas básicas: la acción positiva y la discriminación indirecta. Ambas tienen carácter temporal y son medidas   que favorecen a un colectivo discriminado, en este caso las mujeres para reequilibrar una situación de desventaja de la que estas parten.

 

Ø      Acción positiva: Intenta garantizar el acceso a los recursos en igualdad de condiciones. Incide en el punto de partida y en el recorrido. Disminuye barreras pero no garantiza resultados. 

Ejemplos: organizar cursos de formación específicos para mujeres en un ámbito en el que están infrarrepresentadas, desarrollar programas que den ayudas a mujeres para crear sus propias empresas.

 

 

Ø      Discriminación positiva: Incide en el punto de llegada para garantizar unos resultados.

Ejemplos: en un proceso de selección en igualdad de condiciones entre un     hombre y una mujer seleccionar a la mujer para compensar la falta de mujeres en ese ámbito de la empresa, el mayor paro femenino...

 

Así planteado podría parecer que la discriminación positiva hacia esa mujer concreta por pertenecer al colectivo mujeres es discriminatoria hacia ese hombre, sin embargo no hay que olvidar que ese individuo también pertenece a un grupo, el de los hombres, y que esa pertenencia le supone una serie de ventajas y privilegios, sólo que resultan más difícil de cuantificar porque son ventajas que sólo pueden estudiarse en términos estructurales, y no puntuales. Estas políticas, pues, no deben mirarse de forma individual sino como parte de una estrategia general para conseguir mayores cotas de igualdad.

 

Evolución de las políticas de igualdad:

 

Las formas de actuación en materia de igualdad de oportunidades han experimentado una importante evolución en los últimos 20 años:

 

Ø      En un primer momento se produce la eliminación de toda discriminación en las leyes

Ø      Más tarde se ve necesaria la aplicación y desarrollo de políticas de igualdad de oportunidades, principalmente a través de las acciones positivas para mujeres

Ø      Actualmente se está desarrollando la estrategia del mainstreaming o transversalidad de género o enfoque integrado de género

 

Las políticas específicas para mujeres (principalmente la acciones positivas), han permitido:

 

Ø      mejorar su situación

Ø      desvelar las raíces sobre las que se asienta la desigualdad entre los sexos

Ø      sensibilizar a la sociedad sobre la igualdad entre hombres y mujeres como un derecho democrático de justicia social.

 

Sin embargo, estas políticas no son suficientes, han influido en la vida de las mujeres pero no han conseguido eliminar las barreras estructurales sobre las que se asienta la discriminación. La situación de muchas mujeres se ha modificado, pero los cambios que ellas han emprendido no se han visto reflejados ni asumidos globalmente por la sociedad. (ej, chicas que estudian formación profesional y empresarios que no las quieren contratar; las mujeres han salido al espacio público pero se han visto sobrecargadas de trabajo porque los hombres no se han corresponsabilizado en el espacio doméstico).

Las políticas específicas para mujeres no cuestionan necesariamente  la relación de subordinación existente entre mujeres y hombres, no basta con aumentar la presencia de mujeres en todos los ámbitos para equilibrar el acceso y control de los recursos, sino que es necesario que también los hombres asuman las responsabilidades que les correspondan en todos los ámbitos.

 

El mainstreaming, transversalidad de género o enfoque integrado de género:

 

 Es un concepto de reciente aparición en el marco de las políticas de igualdad de oportunidades en el contexto europeo. Surgen en las Conferencias mundiales de Mujeres de las Naciones Unidas.

Concretamente, en el ámbito comunitario,  el Tratado de Ámsterdam en el 97  declara que el objetivo de lograr la igualdad  es una tarea  transversal y necesaria en el desarrollo de todas las políticas y acciones de la Comunidad Europea.

La transversalidad de género o enfoque integrado de género es una estrategia integradora que incorpora la perspectiva de género en todas las políticas, y actuaciones a todos los niveles y en todas las etapas:

 

Ø      La transversalidad debe aplicarse en cada una de las fases: planificación, ejecución, seguimiento y evaluación en todas las áreas de intervención: transportes, economía, salud, empleo, etc.

Ø      No se abandonan las políticas específicas para mujeres (A.P.) sino que se complementan con acciones que sensibilicen a toda la sociedad, y ayuden a conseguir un mayor equilibrio político, económico y social entre mujeres y hombres. (Muchas de las políticas actuales se dirigen a mujeres y hombres: recursos destinados a estudios sobre la masculinidad, cursos de intercambio de tareas domésticas, sensibilizar al empresariado para romper los estereotipos que hacen que no admitan mujeres para ciertos trabajos, dar ayudas económicas para que en una empresa hagan vestuarios para mujeres y no se plantee como un impedimento para la entrada de estas).

Ø      La trasversalidad de género parte de la idea de las políticas no son neutras, hay que conocer el impacto que tienen en mujeres y hombres para poder evaluar y reconducir las actuaciones que se realicen.

Ø      Para aplicar la transversalidad de género es necesario un compromiso de todas las estructuras políticas y sus responsables.

Ø      Es necesario destinar recursos económicos

Ø      Es necesaria la formación específica en igualdad de oportunidades.

 

 

Transversalidad o enfoque de género en un proyecto Equal

 

Situación de partida:

 

-         Búsqueda de información cuantitativa y cualitativa desagregada por sexo. Si utilizamos datos sobre la población en general quedará oculta la realidad diferenciada. Muchas de las informaciones cualitativas están basadas en valores y realidades de los varones, que debido al androcentrismo se tiende a considerar como neutras y universales

 

-         Comparar e interrelacionar las informaciones para averiguar las desigualdades entre mujeres y hombres (brecha de género) en cada colectivo y en cada ámbito

 

-         Interpretar la información para identificar las causas de las desigualdades.

 

 

Resultados previstos:

 

-         Establecer los resultados cuantitativos y cualitativos esperados de tal forma que reflejen una disminución de las desigualdades de partida entre los dos sexos. Para ello se fijarán los porcentajes en que se espera reducir las diferencias detectadas.

 

 


Equipos de trabajo:

 

-         integrar personas expertas en igualdad de oportunidades al mismo nivel que el resto de especialistas que intervengan en el diseño, gestión, seguimiento y evaluación del proyecto.

-          presencia equitativa de mujeres y hombres en los equipos de toma de decisiones.

 

Formación en igualdad de oportunidades:

 

-         incorporar actividades de formación para las personas que intervengan en todo el proceso.

 

 

Sensibilización en igualdad de oportunidades:

 

-         Desarrollar actividades de sensibilización para el empresariado, sindicatos, agentes sociales y sociedad en general.

 

Participación de beneficiarias:

 

-         participación activa de mujeres pertenecientes al colectivo de beneficiarias desde el diseño del proyecto y a lo largo de todo el proceso.

 

Medidas de conciliación:

 

-         contemplar desde la fase de diseño la puesta en marcha de medidas de conciliación de responsabilidades personales, familiares, profesionales y sociales (contratación de servicios puntuales para atender a personas dependientes mientras se realizan actividades del proyecto, compatibilizar horarios de actividades con servicios socio-comunitarios, etc.)

 

 

Actuaciones específicas destinadas a superar desigualdades entre hombres y mujeres:

 

-         Realizar prospecciones en el mercado laboral para identificar oportunidades reales de empleo para mujeres

-         Detectar cuáles son los espacios habituales de las mujeres beneficiarias y medios de comunicación que utilizan mayormente para asegurar que llega la información del proyecto

-         Utilizar metodologías y herramientas específicas que hayan dado resultado en otras ocasiones y experimentar otras que se prevean exitosas

-         Poner en marcha nuevos modelos más flexibles de organización del trabajo que sean favorables a la igualdad 

-         Favorecer las redes sociales de apoyo entre mujeres para el acceso, mantenimiento y mejora de sus condiciones laborales

-         Fomentar actividades complementarias de puesta a nivel de conocimientos y habilidades, además de actividades de refuerzo de la autoestima en los grupos de mujeres que se considere necesario.

-         Incorporar estrategias que garanticen la financiación de los proyectos empresariales viables promovidos por mujeres

Evaluación

 

-         Diseñar indicadores que permitan la evaluación del impacto de género a lo largo del proceso para poder reconducir el proyecto en caso de ser necesario.

-         Diseñar indicadores que permitan evaluar los resultados del proyecto y su efecto sobre hombres y mujeres.